viernes, 22 de mayo de 2020

La ‘fatiga Zoom’, un nuevo cansancio





The Conversation, viernes 22/5/2020
  
El confinamiento nos ha traído una nueva y paradójica modalidad de cansancio: la fatiga de las videollamadas. Paradójica porque, a pesar de que ahora los cuerpos no se desplazan por pasillos de metro, calles abarrotadas o atascos interminables, terminan el día, sin embargo, más agotados que antes.

Cuerpos atrapados en las pantallas
La primera razón parece obvia: si no circulan libremente es porque están atrapados entre la incertidumbre y el miedo, la angustia y la pesadumbre. El cansancio es uno de los signos clásicos del afecto depresivo, junto a otros como la tristeza, el lloro o la falta de ganas (apetito, sexual, placer…).
Pero hay otras razones derivadas específicamente del uso de la tecnología. Las salas virtuales donde “nos reunimos” por videollamada con colegas, pacientes, amigos o familiares dislocan la imagen y el cuerpo. En las pantallas aparece a la vista de todos nuestra imagen, sí, pero más fija y rígida que de costumbre, a veces incluso temporalmente congelada. Mientras que en la intimidad (familiar) tenemos el cuerpo.


jueves, 14 de mayo de 2020

5 propuestas para afrontar una crisis psicológica desde la escuela en tiempos del Covid-19




Recuperar los vínculos

13/05/2020. Blog Obrim l'educació. Fundació Bofill
(Versió original /català)


Nuestras vidas están cambiando y cambiaran todavía más, esto afectará la vida social, familiar, las relaciones personales y también la escuela. Todavía no sabemos cómo, pero podemos anticipar algunas cuestiones, las más urgentes.

Estamos viviendo una emergencia sanitaria pero también un tipo de pandemia social, reveladora de otros problemas existentes en nuestra sociedad: desigualdades sociales, brecha digital, olvido en los cuidados de las personas vulnerables, falta recursos sanitarios…Todo esto se ha hecho evidente estos días y viviremos las consecuencias por un largo tiempo.

Es la primera vez en la historia que una crisis nos ha hecho sentir la existencia de un sujeto global y planetario como nunca lo habíamos visto. Hemos conocido campañas, algunas virales, en las que decíamos “Todos somos...” pero ésta nos ha tocado a todos y todas, en cada cuerpo ha resonado el miedo, la incertidumbre. Los niños y jóvenes no han quedado al margen y, si bien tienen menos preocupaciones por el futuro, ellos también viven con desazón el miedo al contagio, suyo o de sus familiares, la restricción de los contactos con amigos, las salidas a la calle y los lugares cerrados.

sábado, 9 de mayo de 2020

Algunas consecuencias psicológicas del confinamiento





Revista Educación 3.0. 01/05/2020

Confinamiento saludable sería un oxímoron, no puede ir una cosa con la otra.

"...Cuando éste finalice hay dos riesgos a tener en cuenta. Por un lado, tolerar una cierta angustia y miedo al contacto con el otro que evite desarrollar una fobia social o una hostilidad excesivas. Eso puede comportar que algunas personas que se sientan más vulnerables (por la edad, por antecedentes patológicos o por hipocondría) se aíslen en casa prolongando su confinamiento o con otras reacciones, segregando a aquellos a los que consideran pueden ser un ‘peligro’ (acciones de rechazo que ya se han visto con algunos sanitarios o profesionales de la alimentación). 

Por otro lado, todos deberemos hacer el duelo por nuestras pérdidas, para algunos de vidas humanas queridas, para otros de proyectos truncados o vínculos deteriorados y para casi todos de costes económicos. Otro asunto serán los sanitarios y el personal que ha atendido directamente a los pacientes más graves, cuyas secuelas psicológicas pueden ser más duraderas para algunos."



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lunes, 4 de mayo de 2020

¿Todo irá bien?



"...en estos tiempos convulsos mejor ser un pesimista advertido. Advertido de que la vida nunca es a riesgo cero y que cada tropiezo implica algo irrecuperable, si bien da la oportunidad de hacer e inventar otra cosa en ese vacío. Advertido de los límites del cuerpo, que puede ser parasitado por un extraño; del planeta en el que habitamos, cuya sostenibilidad tiene un límite; de la avaricia, que desemboca en desigualdades que generan graves conflictos sociales; o de la voluntad de dominio y abuso que mata vidas e impone coacciones a mujeres y niños."


Un pesimista advertido sabe que el primer deber del ser humano es vivir y evitar toda ilusión que lo dificulte. Todos necesitamos ilusionarnos, eso no es un problema mientras no hagamos de ello una religión, mientras no deleguemos en esas ilusiones la potencia que nos falta. Algo de eso ocurre ahora con las tecnociencias, a las que atribuimos superpoderes.

Ese pesimista apuesta, para vivir, por el encuentro con los otros como la mejor fórmula para compartir la alegría cuando surge. Lacan llamó a esto “el secreto de la alegría”. Frente a las contingencias que lo real nos depara –en este caso la Covid-19- hay que inventar y encontrar en ese impasse “la fuerza viva de la intervención”. No se trata de ilusiones, sino de aquello que cause nuestro deseo de vida y que no funciona en solitario. Es la apuesta de que algo (nos) irá bien.

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miércoles, 29 de abril de 2020

Salir del túnel, juntos




Catalunya Plural, 20/4/20

“Sin atisbo alguno del futuro que se está estructurando, andamos descaminados en la significación que atribuimos a las impresiones que nos agobian y en la valoración de los juicios que formamos”. Con estas palabras empieza Freud su escrito de 1915 sobre la guerra y la muerte. Un fantasma de ruina y catástrofe moral asola una Europa que hasta ayer (Zweig) prometía un futuro alegre. Cien años más tarde, nos encontramos en la oscuridad de otro túnel, donde avistamos algo de luz pero todavía persisten las sombras, del presente y sobre todo del futuro económico y social.

Queremos salir y volver a la normalidad pero como dice el meme “sólo volverán –según la OMS- aquellas personas que ya antes eran normales”, o sea nadie y todos, cada uno a “su” normalidad. Para ello, habrá que superar dos retos. Por un lado, tolerar una cierta angustia y miedo al contacto con el otro que evite desarrollar una fobia social o una hostilidad excesivas. Nos conviene más conservar una cierta precaución que no impida el contacto, asumiendo que nada garantiza nuestra inmunidad al 100%.

Por otro lado, todos deberemos hacer el duelo por nuestras pérdidas, para algunos de vidas humanas queridas, para otros de proyectos truncados o vínculos deteriorados y para casi todos de costes económicos....


domingo, 19 de abril de 2020

El reto del sinsentido en la era digital





Blog de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, 17 de abril de 2020


¿Qué queda hoy de ese interés por el chiste, tan ligado en su estructura al sueño que estamos revisitando con ocasión del XII Congreso de la AMP? 

Los famosos asistentes inteligentes, como Siri o Alexa,  han demostrado su humor más de una vez, pero en estas aplicaciones el fenómeno del humor sucede de manera inesperada; comandos que les fueron impuestos por programadores e ingenieros acaban convirtiéndose en verdaderos gags por diferentes razones (mayormente por el ridículo que provocan) y un claro ejemplo de que el humor es, de momento, algo espontáneo, inesperado, casi imposible de lograr a través de complejos algoritmos.


La época y, sobre todo la ética analítica, nos exige no renunciar a unir a nuestro horizonte la subjetividad de su época y para ello el buen uso del humor y del bien decir deviene fundamental


lunes, 13 de abril de 2020

No sin mi rollo




La Vanguardia, martes 17 de marzo de 2020

El tamaño aquí cuenta: atenazados por el abismo que se abre en nuestras vidas, nada más desesperanzador que ver estantes vacíos –dado el volumen que ocupa, es el primer gran hueco que detectamos- y eso nos angustia porque evoca el agujero interior.

Agua, legumbres, arroz, pastas y papel higiénico son los productos más comprados estos días. Los cuatro primeros parecerían lógicos si estuviéramos ante una cuarentena larga. Pero ¿papel higiénico en cantidades anormales? Es evidente que en situaciones de pánico colectivo la gente muestra su lado aparentemente más irracional. Y ¿quién dijo que los seres hablantes son racionales y razonables al 100%?
El temor del Covid-19 se debe a la incertidumbre: no sabemos el tiempo que durará y hemos perdido el control personal de la situación, el locus control. Una primera estrategia es hacer algo para recuperarlo, o al menos tener la sensación de que reducimos el riesgo. Acaparar productos es una primera manera. Pasó en 1918, durante la llamada gripe española, en la que miles de consumidores