Manel Fuentes analitza les causes i els problemes que ocasiona el
TDAH amb Joan Ramon Laporte, catedràtic de Farmacologia de la UAB i
director de l'Institut Català de Farmacologia; José Ramon Ubieto,
psicòleg clínic i psicoanalista i Josep Antoni Ramos Quiroga, psiquiatre
i coordinador del programa de TDAH de l'Hospital Universitari Vall
d'Hebron.
El audio del debate esta disponible en la web de la emisora:
http://www.catradio.cat/audio/703559/Parlem-del-trastorn-per-deficit-datencio-amb-hiperactivitat
lunes, 11 de febrero de 2013
martes, 5 de febrero de 2013
El porvenir de la salud mental en manos de Nuka
Obsoleto el modelo paternalista que rigió la relación asistencial clínica, y también la educativa y social, hoy se consolida un nuevo paradigma de abordaje del malestar psíquico. Fruto de la alianza entre las “neurociencias de éxito” (hay avances científicos serios en este campo, más discretos) y la dominante y omnipresente reingeniería social.
Su característica principal es renunciar a escuchar al sujeto, cerrándole la boca con el abuso de la medicación y el mal uso de los protocolos. Coherente con su reducción del sujeto al hombre neuronal (“Y el cerebro creo al hombre” Damasio dixit).
Sus efectos secundarios son ya una realidad en los dispositivos asistenciales: desconfianza de los pacientes, posición defensiva de los profesionales, aumento de la burocratización y debilitamiento del vínculo transferencial.
Se trata de un paradigma que deja solo al sujeto frente a su dolor y genera odio porque transforma la mirada inquisitiva del psi en una nominación degradante, vía la etiqueta diagnostica o incluso el insulto, menos sutil (simulador, tramposo,..).
La salud es hoy un asunto público, forma parte de la política y también del negocio. Es, sin duda, un factor clave de la economía como lo muestran las cifras astronómicas de la industria farmacéutica y las empresas de biotecnología.
Eptisa Casta Salud, división del grupo de ingeniería Eptisa, es una de las empresas, participadas por fondos de inversión, que está especializándose en la gestión privada de la salud mental en nuestro país. En la actualidad dispone de 5 centros de salud mental con 1.000 camas y 450 trabajadores en Asturias, Ávila, Madrid y el País Vasco. Combina esta actividad con estudios de mercado, consultoría en salud mental y la distribución de metadona para los centros del Instituto de Adicciones de Madrid salud.
Sus responsables ejecutivos ponen el énfasis en la innovación que suponen sus métodos, que incluyen lugares de práctica para estudiantes universitarios (UCM y UAM) y la joya de la corona: el robot terapéutico japonés de nombre Nuka. Con la forma de una foca bebe está dotado de cinco sensores (tacto, luz, audición, temperatura y postura) que le permiten interactuar con los pacientes, estimulándolos y a la vez relajándolos cuando procede. Incorpora registros positivos y negativos de los pacientes y los procesa para establecer un feed-back con ellos.
Experimentado por primera vez en Fukushima, con los ancianos supervivientes del tsunami, a los que ayudó a sobrevivir al trauma de la catástrofe, se ofrece ahora como el partener del malestar psíquico. Cumple bien con los requisitos del método LEAN, referencia clave en la reingeniería: barato (para la empresa gratis ya que sus 60.000 euros de coste los financiamos los contribuyentes europeos), de “probada” eficacia empírica (avalado por el Centro de Investigación de Enfermedades neurológicas de la Fundación Reina Sofía), extremadamente rentable (sustituye el trabajo de varios cuidadores y terapeutas) y con un gran porvenir en la expansión prevista de la empresa en Europa del este y Latinoamérica.
El hombre neuronal cifrado en los 5 registros de Nuka, traumatizado por el tsunami de la hipermodernidad, está en manos de una solicita foca-bebé que al modo de los actuales servicios de atención al cliente proponen protocolizar la demanda eliminado cualquier desperdicio (la muda, significante amo en el método LEAN) que la singularidad pudiera hacer emerger.
domingo, 27 de enero de 2013
Como sea, pero que funcione
La sociedad dopada
José Ramón Ubieto. Psicoanalista
La
confesión de Lance Armstrong resulta un hecho revelador del creciente “dopaje”
en muchos ámbitos de nuestra vida, no sólo en el deporte. Recientemente Alan
Schwarz, periodista del New York Times, señalaba, en un interesante reportaje
sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad(“Attention
Disorder or Not, Pills to Help in School”), el uso creciente de los
psicoestimulantes en niños procedentes de barrios desfavorecidos como estímulo
de mejora, independientemente de si cumplen o no el diagnóstico. Se trata de
alumnos que presentan dificultades escolares, con bajos aprendizajes y
problemas de conducta. Este hecho tiene un antecedente en
el uso “cosmético” del Prozac y otros
psicótropos usados por ejecutivos y profesionales liberales como refuerzo
químico para afrontar la tensión de su tarea profesional.
Es
conocido también el tráfico de esteroides y anabolizantes entre las tropas
militares, destacadas en países en guerra, como sustancias estimulantes y
fortalecedoras. A la lista podemos añadir el consumo de viagra por parte de
jóvenes para garantizarse una performance sexual, compatible con el ritmo
frenético de la fiesta. Sin olvidar la ingesta regular y en aumento de otras
sustancias estimulantes (alcohol, cocaína).
Este consumo
generalizado surge del empuje al goce instantáneo como vía de la búsqueda de la
excelencia y la felicidad. Promueve así un régimen de autoerotismo que abandona
a los cuerpos a sí mismos, sin más regulación ni mediación que aquella que
deriva del cuerpo mismo. Eso supone gozar sin otro límite que la resistencia
del cuerpo, hasta que aguante o explote como le sucedió al aspirante ruso al
título mundial de sauna, Vladimir Ladyschenski, que en agosto de 2010, sufrió
un colapso y falleció en el mismo lugar de la competición tras alcanzar la
final.
El
imperativo del funcionamiento aparece aquí como un pragmatismo radical aplicado
a la “gestión” del cuerpo como si se tratase de una máquina, conectado siempre
en on. Se revela como un ideal social
cuya faz positiva es la excelencia y el triunfo pero Freud nos recordaba que
todo ideal tiene su reverso y casos como el de Armstrong –no por casualidad el
ciclismo requiere del máximo esfuerzo- nos muestran ese otro lado más oscuro. Estos
días hemos conocido también que las muertes por suicidio entre los militares
norteamericanos, jóvenes que someten su cuerpo al máximo rendimiento, ya
superan las bajas por combate.
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