lunes, 17 de junio de 2019

Porno a los 8 años: ¿el fin de la infancia?





El Diván de La Vanguardia, 14 de junio de 2019

El sexo, en sus diversas manifestaciones, siempre tiene algo de  escandaloso y si se asocia a la infancia todavía más, como en la noticia de que los niños de 8 años ven porno en sus pantallas. Este dato de una reciente investigación (UIB) se suma a otros anteriores como el que nos proporcionó la ONU en 2015 donde se señalaba que el colectivo que más porno online consume en el mundo son adolescentes de 12 a 17 años. Hay otros en la misma dirección que hemos recogido en una investigación sobre Familias y redes en la era digital que publicaremos (Ned) en Octubre. 

Podemos escandalizarnos un par de días y luego pasar a otra cosa. Es una fórmula muy actual, lo hacemos con la pobreza, con las guerras y otras violencias, ¿por qué no con el sexo? Aunque también cabe analizar los datos de manera crítica para precisar y dimensionar el asunto. Eso nos permitiría diferenciar al menos tres cuestiones...


miércoles, 29 de mayo de 2019

Reconciliarse con el cuerpo y los otros. Un ejemplo de educación saludable




ÀÁF Àmbits de psicopedagogia Nº 50 (3a.época) mayo 2019 p. 20-31


El artículo analiza la relación entre salud y escuela poniendo el énfasis en las estrategias de conversación y de red que se pueden implementar. Define la salud como alcanzar, para cada sujeto, una reconciliación con el cuerpo que, sin eliminar –tarea imposible- la perturbación propia de lo pulsional que siempre aspira a una satisfacción autoerótica, consiga establecer vínculos de aprendizaje y de socialización. Analiza el fenómeno de la desatención generalizada y propone algunas estrategias concretas que se visualizan en el ejemplo de un caso de un alumno, con graves dificultades de conducta, que logra mejoras importantes gracias a un trabajo en red continuado. 

Palabras clave: Cuerpo. (Des)Atención. Trabajo en Red. Estrategias de conversación.


jueves, 16 de mayo de 2019

¿Leer la Caperucita te convierte en un lobo feroz y machista?



La Vanduardia. El Diván, 17/5/19

¿Hay una relación directa causa-efecto? ¿Leer un cuento que contiene valores patriarcales –propios del contexto histórico donde se escribió- o jugar al GTA (Grand Theft Auto) te convierte en un machista o en un conductor asesino


Hace unas semanas, conocimos que la comisión de género de una escuela pública de Barcelona había retirado de la biblioteca infantil 200 cuentos al considerarlos “sexistas”, entre ellos La Caperucita Roja o La Bella durmiente. Sus responsables se quejaban de la falta de “bibliotecas igualitarias donde los personajes masculinos y femeninos aparezcan mitad y mitad, donde hagan el mismo tipo de actividades” y defendían –sin duda con las mejores intenciones- su decisión para prevenir a los más pequeños de los efectos nocivos de estos valores, faltos de la igualdad de género.

Sin entrar a las discusiones sobre la revisión histórica, que dejamos a los expertos, quisiera reflexionar sobre la idea de que podría haber un efecto automático entre la lectura de esos cuentos y la asunción –y realización efectiva- de actitudes machistas. Es un viejo debate en el mundo psi, sobre todo en lo relacionado a los videojuegos “violentos” y su influencia en futuros comportamientos.



martes, 14 de mayo de 2019

SKAM: AMOR Y SEXO EN LA ERA VIRTUAL




Skam (en español: Vergüenza) es una serie de televisión noruega sobre la vida cotidiana de los adolescentes en una escuela urbana. En España existe ya una adaptación ambientada en un instituto de Madrid. Allí vemos cómo esos adolescentes de hoy se las arreglan con sus primeros amores y sus primeros escarceos sexuales.  Para ello, disponen, como en todas las épocas, de una erótica propia, con sus objetos y sus ficciones acerca de la pasión amorosa.
Como cualquier otra, cumple una función básica: velar la inexistencia de la relación sexual, entendida ésta como armonía sexual preestablecida, llenando ese vacío con palabras, imágenes y objetos que lo cubran. Que las cosas entre los sexos no encajan es algo que sabemos desde hace tiempo, Freud lo destacó y Lacan lo designó con esa frase ya popular, al menos en el mundo psi: “la relación sexual no existe”.

Y por eso mismo, existe el amor como suplencia. La pubertad, como despertar de un cuerpo nuevo y además sexuado, los enfrenta con el real de un goce que no pueden situar ni nombrar fácilmente, ya que no disponen de la lengua adecuada para ello. Les queda el recurso de soñar y fantasear sobre ese sinsentido. Para ello, esos mismos adolescentes que bucean en el porno online ven también y buscan referentes en las series de ficción, que cada vez más muestran su relación con el sexo de forma abierta y directa. 


¿Será la vía del amor la que resistirá al goce autoerótico al que empujan estos nuevos objetos? ¿Qué lugar ocupa la vergüenza y el pudor como defensas frente a este real sexual? Todavía no podemos responder a esa pregunta pero el limite al porno vendrá quizás más por la vergüenza de ‘verse mirando’, que por la culpa moral, poco eficaz a día de hoy. En cualquier caso, parece que esta facilidad en el acceso al sexo fácil no ha hecho desaparecer la dificultad de las relaciones de pareja.

Como psicoanalistas sabemos que cuanto más se identifica el sujeto al objeto de desecho, a esta mercancía sexual consumible, más hay que oponerle el deseo como enigma frente a esa certeza. Un deseo que frene algo de esa repetición compulsiva y permita inventar lo que Lacan llamó un nuevo amor, un poco alejado de la repetición infinita. Algunos de los éxitos literarios, de blogs y raps dirigidos a un público adolescente nos enseñan que esa necesidad de inventar nuevas ficciones sigue viva, porque la saturación de “más de lo mismo” no deja de producir síntomas que hacen emerger la subjetividad, no aplastada por el goce.

 *Extractos de la intervención del autor en las XVª Jornadas de la Sección de Psicoanálisis de la AEN: “EL AMOR” 


martes, 7 de mayo de 2019

Los malestares actuales de la infancia



Publicado en Revista Catalana de Pedagogia,15 (2019), p. 63-87. DOI: 10.2436/20.3007.01.116. ISSN (edició electrònica): 2013-9594. http://revistes.iec.cat/index.php/RCP/index 64 |


El artículo parte de la noción de infancia entendida como un concepto histórico, y por tanto cambiante, sujeto a las transformaciones sociales.  apuesta por leer los malestares en la infancia como síntoma de esos cambios y no tanto como trastornos individuales, sin olvidar la importancia del factor sujeto siempre presente.

Señala tres de estas transformaciones, que afectan al trabajo/saber, a las dinámicas familiares y a la alianza entre la tecnología y el discurso capitalista. A partir de aquí se analizan cuatro fenómenos actuales que en la actualidad inciden de modo relevante sobre la infancia: el desamparo digital, el TDAH, el acoso escolar (bullying) y la violencia filio-parental.

Concluye proponiendo un abordaje de estos malestares que no excluye, en ningún caso, a sus protagonistas: niños y niñas, adolescentes y madres y padres. Los profesionales, sean educadores, clínicos o trabajadores sociales deben incluirse en el cuadro mismo de la intervención y no quedarse fuera, como si se tratase de un método experimental donde el objeto es analizado asépticamente. Para ello la conversación y el trabajo en red devienen instrumentos claves.

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miércoles, 1 de mayo de 2019

Bullying: el acoso del sujeto









Publicado originalmente en Zappeur. 12/3/2019. Le bullying à l’époque de l’Autre qui n’existe pas



Bullying: el acoso del sujeto

El estado natural del adolescente es el acoso, acoso de su cuerpo púber. La tentación es desplazar ese acoso a un chivo expiatorio. Manipular el cuerpo del otro para dejar el suyo a salvo. Y todo esto en grupo, como falsa solución para salir del atolladero de la pubertad[1].
Los testimonios que encontramos en la clínica y en la literatura nos confirman el carácter traumático de ese acontecimiento, que deja huellas indelebles y singulares, hasta el punto que a veces tienen que pasar décadas para poder hablar de ello[2].
El bullying es además un síntoma social que forma parte del malestar en la civilización. Analizarlo implica tomar en cuenta dos ejes: aquello que aparece ligado al momento histórico donde emerge y lo atemporal: aquello que lo conecta con el pasado y con las razones de estructura. En el caso del bullying, lo que no cambia, aquello que permanece fijo, es la voluntad de dominio y la satisfacción cruel que algunos sujetos encuentran al someter a otros a su capricho, para así defenderse del desamparo ante lo nuevo. Eso ha existido siempre como el ejercicio del matonismo en la escuela, fundado en el goce que proporciona la humillación del otro, la satisfacción cruel de insultar y golpear a la víctima.
¿Qué habría de nuevo en nuestra época para explicar las formas actuales que toma este fenómeno? Por una parte, el eclipse de la autoridad encarnada tradicionalmente por la figura del padre y sus derivados (maestro, cura, gobernante); la importancia creciente de la mirada y la imagen como una nueva fuente privilegiada de goce en la cultura digital -junto a la satisfacción de mirar y gozar viendo al otro-víctima, hay también el pánico a ocupar ese lugar de segregado, quedar así invisible, overlocked[3]-; la desorientación adolescente respecto a las identidades sexuales y el desamparo del adolescente ante la pobre manifestación de lo que quieren los adultos por él en la vida, y la subsecuente banalización del futuro.
Esta soledad ante los adultos y la vida supone una dificultad no desdeñable para interpretar las fantasías y las realidades que puede llevar al extravío y a la soledad. Entre los refugios encontrados en los semejantes, la pareja del acoso es una solución temporal.
Estos cuatro elementos convergen en un objetivo básico del acoso que no es otro que evitar afrontar la soledad de la metamorfosis adolescente y optar por atentar contra la singularidad de la víctima. Esta “fórmula” genera un tiempo de detenimiento en la evolución personal. Elegir en el otro sus signos supuestamente “extraños” (gordo, autista, torpe) y rechazar lo enigmático, esa diferencia que supone algo intolerable para cada uno, es una crueldad contra lo más íntimo del sujeto que resuena en cada uno y cuestiona nuestra propia manera de hacer.

La escena del acoso: 4 elementos y un nudo
Una lectura que el psicoanálisis nos permite hacer del bullying es que se trata básicamente de una escena, un cuerpo a cuerpo en el que participan varios. Nuestra lectura no puede ignorar lo pulsional como clave subjetiva. Hay una intencionalidad agresiva que propone un destino a la pulsión sádica; una continuidad de la escena fija y un desequilibrio acosador-acosado marcada por la falta de respuesta de la víctima, por su inhibición ante ese acoso. La víctima es elegida por su silencio, su imposibilidad de responder.
La escena del acoso incluye al acosador, la víctima, los testigos y el Otro adulto (padres, docentes), que no está pero al que se dirige también el espectáculo. Lo que los embrolla es la subjetividad y sus impasses, que pasa básicamente por hacer algo con el cuerpo que se les revela como un misterio, pero un misterio que habla y esa extranjeridad (otredad) los perturba e inquieta. Lacan lo anticipaba en 1967 cuando en una de las clases de su seminario decía “El Otro, en última instancia y si ustedes todavía no lo han adivinado, el Otro, tal como allí está escrito, ¡es el cuerpo!”[4]
De allí que la acción resulte inevitable, y manipular el cuerpo del chivo expiatorio bajo formas diversas: ninguneo (dejarlo de lado), insultos (injuriarlo), agresión (golpearlo), sea una solución temporal para calmar la angustia. Para los testigos es crucial no quedar del lado de los pringaos, aquellos designados como chivos expiatorios. La escena del acoso –en su dimensión de acting-out-, es una escena que daría acceso a un cierto goce del cuerpo del otro a través del grupo, si seguimos las indicaciones de JAM en su texto “En dirección a la adolescencia“.[5]
Una escena, pues, alrededor de “la extraña pareja” que cada sujeto forma con el objeto innombrable. Una pareja donde el amor/odio se confunden y como uno de los protagonistas de la película Bully –inspirada en sucesos reales- que se deja maltratar por su mejor amigo a la espera de ese signo de amor que nunca llega. [6]

José R. Ubieto, psicoanalista en Barcelona. Miembro de la AMP y de la ELP. Profesor de la UOC. Co-autor de “Bullying. Una falsa salida para los adolescentes”



[1] Ubieto, J.R.(2016). Bullying. Una falsa salida para los adolescentes, Barcelona: Ned
[2] Ubieto, J.R.(2016). “Testimonios literarios del Bullying”. En La Vanguardia. Cultura(s).Sábado 20 de febrero de 2016. Disponible en Internet. 
[3]. Lacan, J. (2014). El Seminario. Libro 6. El deseo y su interpretación (1958-59). Barcelona: Paidós, p.29
[4]Lacan, J. (1967). El Seminario. Libro 14. La lógica del fantasma (1966-67). Inédito.
[5]Miller, J.A. (2016). “En dirección a la adolescencia”. En El Psicoanálisis, número 28, p.15-26.
[6] Bully (2001). Dirigida por Larry Clark. https://www.filmaffinity.com/es/film770576.html


martes, 23 de abril de 2019

Ens veiem al Tik Tok! // El universo adolescente en las RRSS



Ens veiem al Tik Tok!

L’univers adolescent es viu i es veu a través de xarxes socials com Instagram, Tik Tok o YouTube


Diari Ara. 13/4/2019

Un dels motius principals de l’exposició dels adolescents a les xarxes és, precisament, la cerca de seguidors i la consecució delikes, amb una lectura bastant clara de les dades deseguidors: per a Ubieto, el que no rep likes “és un pringat, un friqui que no existeix al món digital”. Al seu parer, el pànic dels adolescents és passar desapercebuts i quedar-se fora de joc, que ningú es fixi en ells, un fet que s’ha popularitzat com a FOMO (fear of missing out). “Els agrada mirar, però sobretot volen ser vistos i reconeguts i aconseguir una inscripció social”. I remarca que, realment, tothom està sol davant de les seves angoixes, tries i dificultats, i a tothom li cal una xarxa de conversa, vincle, informació, diversió i acompanyament. “Però aquesta solució digital de vegades ens fa perdre la perspectiva que implica la presència i el vincle cos a cos”, alerta.

Para Ubieto, el que no recibe likes “es un pringao, un friqui que no existe en el mundo digital”. En su opinión, el pánico de los adolescentes es pasar desapercibidos y quedarse fuera de juego, que nadie se fije en ellos, un hecho que se ha popularizado como *FOMO (Fear Of Missing Out). “Les gusta mirar, pero sobre todo quieren ser vistos y reconocidos y conseguir una inscripción social”. Y remarca que, realmente, todo el mundo está solo ante sus angustias, elecciones y dificultades, y a todo el mundo le hace falta una red de conversación, vínculo, información, diversión y acompañamiento. “Pero esta solución digital a veces nos hace perder la perspectiva que implica la presencia y el vínculo cuerpo a cuerpo”, alerta.

viernes, 12 de abril de 2019






La Vanguardia, viernes 12 de abril de 2019


¿La hiperactividad es hoy una conducta perturbadora, algo que nos aparta y dificulta del objetivo, o un estilo de vida adaptativo a un siglo XXI en constante movimiento?
Hace dos décadas, la atención focalizada -el tiempo que concentramos nuestra atención en un titular de diario, en un vídeo de Youtube o en un anuncio publicitario- era de 12 segundos. Hoy, tan sólo de 5. Y si nos fijamos en los dibujos animados infantiles, constataremos como un episodio de Bob Esponja (que dura aproximadamente 11 minutos) tiene más estímulos que todas las temporadas de Heidi. Hagan la prueba, póngales a sus hijos un episodio de la niña de los Alpes y verán como les llaman enseguida para advertirles que la pantalla se ha congelado porque lleva 6 segundos sin que pase nada: ni música, ni sonido, ni cambio de ritmo. En nuestro país, el 21% de las criaturas de entre 0 y 3 años accede diariamente a internet y el 81% de los bebés menores de seis meses ya están presentes en las redes sociales e Internet....

miércoles, 3 de abril de 2019

El psicólogo José R. Ubieto expone en Murcia su experiencia sobre trabajo en red y prácticas colaborativas





Una excelente reunión de trabajo con los colegas de Cieza, Lorquí y el COP de Murcia, cuyas iniciativas, en el ámbito del trabajo en red, son muy interesantes

La Vanguardia. 24/3/2019
El psicólogo de Servicios sociales en el Ayuntamiento de Barcelona, psicólogo clínico, miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis y profesor de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC), José Ramón Ubieto, visitará Murcia el próximo viernes, 29 de marzo, para ofrecer una charla-coloquio en la que expondrá su mirada profesional de 20 años de experiencia en prácticas colaborativas y de trabajo en red.
En concreto, este psicólogo y psicoanalista ofrecerá una conferencia titulada 'Somos lo que conectamos: presente y futuro del trabajo en red', de 16.00 a 18.00 horas en la sede del Colegio Oficial de Psicólogos de la Región de Murcia (COP-RM), en el marco de una actividad organizada por la Vocalía de Psicología de la Intervención Social.

lunes, 25 de marzo de 2019

La infancia bajo el neoliberalismo: niños hiper, déficit de atención y la importancia de aburrirse




Tabakalera, 23 enero de 2019. Donosti. Amador Fdez-Savater, Marino Pérez y José R. Ubieto

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¿Qué pasa hoy con la infancia, cuando llenamos su “tiempo vacío” de objetos y actividades? Se observan patologías de la atención, unificadas bajo la etiqueta de Trastorno de Déficit de Atención e hiperactividad (TDAH).
Pero según Jose Ramón Ubieto y Marino Pérez Álvarez, ese diagnóstico patologiza los efectos que provoca nuestra sociedad en la infancia clasificándolos como trastorno mental. Y así nos ahorramos una reflexión crítica sobre nuestras formas de vida.

viernes, 8 de marzo de 2019

Mujeres: ¿qué futuro nos propone la extrema derecha?


La Vanguardia, 8 de marzo de 2019

Lo femenino, siempre éxtimo para cada uno de nosotros y nosotras, no tiene mucho lugar en el futuro que nos proponen.


Mujeres: ¿qué futuro nos propone la extrema derecha?

.....Su principal truco de magia (y el resorte psicológico) es haber hecho de las incertidumbres del futuro - escena de angustia para cada vez más personas afectadas por la precariedad económica, las transformaciones familiares o las crisis identitarias - un paisaje nuevo donde tomar las riendas para hacer sus vidas grandes, de nuevo.

De la pérdida del No future han pasado a la ganancia del ‘Recuperemos el pasado’ y olvidemos ese futuro, del cual mejor no saber nada. Así, Bolsonaro atribuye la condición homosexual a un “defecto de fábrica” o a las drogas; Abascal y los dirigentes de Vox niegan la realidad de la violencia machista; Salvini y Trump el drama vital de los migrantes y Casado está dispuesto a derogar la ley del aborto. De ese futuro no quieren saber nada, y en su lugar prometen el regreso a un pasado mágico que nunca existió.

lunes, 25 de febrero de 2019



«Els abusos són una part molt habitual de la vida, i crec que en coneixerem molts més»

El psicoanalista o professor de la UOC José Ramón Ubieto creu que cada vegada el context és més favorable a denunciar abusos

Diari de Girona
10.02.2019 | 00:51
Vergonya, culpa, humiliació. Aquests són alguns dels sentiments que sovint experimenta una víctima d'abusos sexuals, i que es poden accentuar en cas que l'abús vingui d'alguna figura propera i de confiança: un familiar o, tal com s'ha revelat en les últimes setmanes, per part d'un capellà. Si l'abús el pateix un menor, que és especialment vulnerable, pot tenir conseqüències psicològiques molt importants, especialment si l'abús s'ha produït de forma sostinguda al llarg d'un temps. Davant d'aquesta situació, moltes víctimes opten per callar. Un silenci que, en els darrers anys, s'està començant a trencar. Cada cop hi ha més persones que decideixen denunciar-ho en veu alta i que, segons el psicoanalista i professor de Psicologia i Ciències de l'Educació de la UOC José Ramón Ubieto, poden fer que més gent s'atreveixi a fer públics nous casos.

La vergonya

Una de les principals conseqüències d'un abús és el sentiment de vergonya que sovint genera en la víctima. Un fet que, segons Ubieto, és paradoxal. «Qui hauria d'avergonyir-se és qui fa l'abús, però en canvi qui sent vergonya i després culpa és la víctima», assenyala el psicoanalista. Aquesta és una situació que es repeteix en tota mena d'abusos, tant sexuals com en d'altres, com per exemple la violència de gènere o l'assetjament escolar. «Les víctimes tenen la idea que potser estan fent alguna cosa malament, i que si parlen potser provocaran una situació que no serà bona per a ella ni per a la seva família», indica l'expert. I d'aquest sentiment de vergonya i culpa se'n deriva, finalment, el silenci.

El silenci

El sentiment de culpabilitat i la sensació que, si ho expliquen, provocaran dolor a les seves famílies fa que moltes víctimes d'abusos vegin el silenci com a única opció. «Tenen por que, si ho diuen a casa, els pares es puguin preocupar, que hi hagi un conflicte o que es posin algun familiar en contra», assenyala Ubieto. Per això, veuen el silenci com a única sortida; un silenci que es pot perllongar en molt temps, ja que en alguns casos es manté fins que la víctima es converteix en adult. El professor de la UOC adverteix que no es pot «criminalitzar» aquest silenci, ja que sovint no són situacions fàcilment denunciables.

El bloqueig

Per a Ubieto, oblidar totalment que s'ha estat víctima d'un abús no és possible. El que si pot passar, però, és que hi hagi «oblits selectius»: «Una persona no pot estar pensant cada dia, tota l'estona, en el que li va passar, perquè sinó no podria viure», indica. Per això, hi ha víctimes que opten per «desar en un calaix» aquestes males experiències i no parlar-ne, o com a molt confessar el que va passar a una o dues persones de la seva absoluta confiança.

L'entorn familiar

Un dels primers temors que tenen les víctimes d'abusos, especialment si són infants, és que si ho expliquen ningú els cregui. I també tenen por que, si obren la boca, es busquin problemes. «Poden pensar que, si expliquen a la seva mare que el seu pare s'ha posat al llit amb ells, no s'ho creurà», assenyala Ubieto.
En alguns casos, però, algun familiar ho acaba intuint i malgrat això calla. «Llavors, la família s'organitza per seguir guardant el secret, ja que si es desvetllés la família es trencaria: la dona potser hauria de deixar el seu marit, i el fill o filla se sentiria culpable per haver provocat la separació dels seus pares», explica el psicoanalista. En el cas que l'entorn familiar insti la víctima a callar els abusos, s'accentua el seu sentiment de culpa.

La proximitat de l'agressor

Com més fort sigui el vincle de la víctima amb l'agressor, més difícil serà gestionar la situació. «Si l'abusador és el pare, el tiet o el mossèn del poble és molt més greu, per això hi ha tanta alarma social: és molt diferent que ho faci algú amb qui tothom tenia confiança que no pas un desconegut» adverteix Ubieto. I també costa més de superar. «Que hagis patit una violació pel carrer et deixa una ferida important, però si ha estat el teu pare i a més durant molts anys, i no has tingut cap suport familiar, costa molt més recuperar-te», assenyala. Tot i això, el psicoanalista assegura que, «menys de la mort, ens podem acabar recuperant de tot». En molts casos, però, és necessària una teràpia.

Trencar el silenci

A vegades, el fet que algú altre denunciï públicament haver passat per una situació similar fa que la víctima s'animi a alçar la veu i dir: «A mi també m'ha passat». «La víctima veu que la seva situació no és excepcional i no significa un cataclisme, sinó que allò mateix li va passar algú altre», assenyala Ubieto.
En algunes ocasions, a més, és necessari deixar passar un temps fins que la víctima es pot enfrontar als fets. Salvant les distàncies, l'expert ho compara amb les víctimes dels camps de concentració, que van trigar molt de temps a poder parlar del que havien patit. «Els abusos, en certa manera, també són una situació de degradació, tot i que no tan extrema, però també és comú que la víctima no pugui parlar perquè primer necessita viure», explica.

El context social

El context actual és molt més propici a denunciar casos d'abusos que no pas quaranta anys enrere. «Jo vaig estudiar en un col·legi religiós i sabia que es produïen aquests abusos, però tothom considerava que eren normals. Ningú hauria pensat que allò es podia denunciar, perquè estàvem en una societat on hi havia coses que eren tabú», diu Ubieto. Segons recorda, «no es podien denunciar capellans, que tenien un prestigi, igual que el metge, el policia, l'alcalde? no era fàcil posar aquest prestigi en qüestió». La societat actual, però, està més disposada a posar en qüestió qualsevol figura, ja sigui un alcalde o dirigent polític. «La societat ja no està disposada a permetre determinades situacions», adverteix.

Noves denúncies

Malauradament, els abusos sexuals «són molt més freqüents del que pensem», lamenta Ubieto. «Moltes dones en pateixen: tocaments, assetjaments? els abusos formen una part molt habitual de la vida, i crec que en coneixerem molts més», vaticina el psicoanalista.

jueves, 7 de febrero de 2019

Acoso escolar en manada





RNE. Artesfera. 1/2/19

Entrevista a José Ramón Ubieto. Psicoanalista y profesor de la UOC

El acoso escolar es un cuerpo a cuerpo, una manera de salvaguardar el acoso que todo adolescente experimenta en la pubertad tomando al otro como chivo expiatorio y refugiandose en el grupo que, a veces, opera con la misma lógica de la manada...


Escuchar audio entrevista

martes, 29 de enero de 2019

Grafitis: ¿arte urbano o incivismo?



El Diván de La Vanguardia18 de Enero 2019 

Expresarse cuando eres adolescente o joven tiene su qué. No se pueden copiar el lenguaje y los códigos infantiles, porque ya no toca. Pero tampoco hablar como los adultos, porque eso sería como repetirlos.

Y además, el lenguaje de los adultos habla de ellos y los jóvenes necesitan uno propio, que diga algo autentico de su ser y de su vida. Tienen ganas de mostrar algo nuevo, algo “creado con las propias manos”, como dice Nuria, una joven maquilladora y estudiante de caracterización, o con el cuerpo en movimiento como Olga, bailarina, o con la música como el joven guitarrista  Marc o con las imágenes que crea y cuelga en Instagram José Antonio. Los cuatro explicaron muy bien sus invenciones en el reciente Fórum Interxarxes.

Los grafitis forman parte también de esta novedad y parece que su origen está en la pasión amorosa ......

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jueves, 24 de enero de 2019

Adolescentes digitales




¿Hay que preocuparse?

La Vanguardia. tendencias, 23 de enero de 2019

Los adolescentes miran tanto las pantallas como estas los miran a ellos. Mirar y ser mirados, parece ser la “ley”  máxima en la nueva realidad digital. En otra investigación (Bullying. Una falsa salida para los adolescentes. Ned, 2016), ya situamos el pánico generalizado que produce la figura del missing out, ese que está al margen del circuito del reconocimiento, el llamado friki, como potencial víctima del acoso grupal. Los expertos lo denominan FOMO (Fear of Missing Out) para referirse a esa sensación de exclusión social que produce, para muchos, el sentirse fuera de la pertenencia a esa comunidad.

De hecho, lo que esa investigación nos mostró, y que los datos más recientes como el informe reciente de la FAD confirman, es el poder de la angustia para crear lazos, en especial en una época en que los adolescentes se encuentran más huérfanos de referencias adultas por el eclipse de las figuras de autoridad. Una forma de combatir esa angustia es

martes, 15 de enero de 2019

La infancia bajo el neoliberalismo


La infancia bajo el neoliberalismo: niños hiper, déficit de atención y la importancia de aburrirse

José Ramon Ubieto y Marino Pérez

23/01 19:30 Conferencia abierta. Sala Z. Entrada libre hasta completar aforo.

Tabakalera. Donosti

Jugar, curiosear, preguntar, aventurarse, tantear, probar y equivocarse, volver a empezar… Así se aprende el mundo en la infancia, dándose tiempo para mirar y comprender. Pero en la sociedad del rendimiento las/los niñas/os caen también bajo el “régimen de lo hiper”: exceso de estímulos, prisa por concluir, satisfacción inmediata de los objetos de consumo. ¿Qué pasa hoy con la infancia, cuando llenamos su “tiempo vacío” de objetos y actividades? Se observan patologías de la atención, unificadas bajo la etiqueta de Trastorno de Déficit de Atención e hiperactividad (TDAH).
Pero según Jose Ramón Ubieto y Marino Pérez Álvarez, ese diagnóstico patologiza los efectos que provoca nuestra sociedad en la infancia clasificándolos como trastorno mental. Y así nos ahorramos una reflexión crítica sobre nuestras formas de vida. ¿Existe el TDAH? ¿De qué sirve la medicación que va asociada al diagnóstico? ¿Existen alternativas a la solución farmacológica, otras formas de acompañamiento de las/los niñas/os? ¿Cómo podemos interrumpir el régimen de lo hiper y volver a aburrirnos?

martes, 8 de enero de 2019

"¿Aumentan las agresiones sexuales en grupo?"







Radio Nacional de España. RNE. Radio 5
"¿Aumentan las agresiones sexuales en grupo?"

07 ene 2019. Los casos de abusos o agresiones sexuales, algunos de ellos contra menores, han marcado la actualidad de los últimos días y queremos prenguntarnos sobre el efecto del grupo en este tipo de agresiones y las posibilidades actuales para denunciar. Hablamos con José Ramón Ubieto, psicólogo clínico y psicoanalista.

La manada es la falsa salida a los impasses de la sexualidad, tomando el cuerpo del otro sexo (femenino) como objeto a degradar

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